RELACION entre Revelación Pública y Revelaciones privadas
RELACION entre Revelación Pública y Revelaciones privadas
 

 
LA CUESTION PASTORAL DE LA ERMITA DEL CERRO
I INTRODUCCION
II. LOS HECHOS
III. ASPECTOS DOCTRINALES
2. LAS REVELACIONES PRIVADAS
RELACION entre Revelación Pública y Revelaciones privadas
CARISMA DE CURACION
IV. LO INFORMADO POR LA SEÑORA MARIA LIVIA GALLIANO DE OBEID
V.- APRECIACIONES Y DISPOSICIONES
DECLARACION SOBRE LA CUESTION DEL CERRO
A riesgo de repetir recordaremos lo siguiente:
Aceptamos la existencia de las revelaciones privadas. Reconoce su existencia el Catecismo de la Iglesia Católica (n.67) quien enseña que alguna de ellas han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Su función es la de ayudar a vivir la Revelación de Cristo en una determinada época de la historia.

14. Debe quedar claro que la autoridad de las revelaciones privadas es esencialemente diversa de la única Revelación Pública.
1.- LA REVELACION PUBLICA
a.- Exige nuestra fe porque en ella a través de palabras humanas y de la mediación viviente de la Iglesia Dios mismo nos habla.
b.- La certeza de que Dios habla me da la seguridad de que encuentro la verdad misma y de ese modo, una certeza que no puede darse en ninguna otra forma humana de conocimiento. Es la certeza sobre la cual edifico mi vida y a la cual me confío al morir.
2.- LA REVELACION PRIVADA
a.- <<Es una ayuda para la fe y no es obligatorio hacer uso de la misma>>. "No se debe un asentimiento de fe católica a revelaciones, no es ni tan siquiera posible. Estas revelaciones exigen más bien un asentimiento de fe humana; según las reglas de la prudencia, que nos las presenta como probables y piadosamente creíbles" (Cardenal Próspero Lambertini)
b.- El criterio de verdad es una orientación a Cristo mismo. Cuando ella nos aleja de El, cuando se hace autónoma o más aún, cuando se hace pasar como otro y mejor designio de salvación, más importante que el Evangelio, entonces no viene ciertamente del Espíritu Santo, que nos guía hacia el interior del Evangelio y no fuera del mismo.
c.- ¿Qué elementos contiene la aprobación eclesiástica de una revelación privada?
1) Que el mensaje en cuestión no contiene nada que vaya contra la fe y las buenas costumbres.
2)Que es lícito hacerlo público
3) Que los fieles están autorizados a darle su adhesión en forma prudente.

15.- B. LA FE
Dios se revela hablando a los hombres como amigo "para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía", nos enseña el Catecismo de la Iglesia Católica, y continúa "la respuesta adecuada a esta invitación, es la fe" (142)
Por la fe, el hombre somete completamente su inteligencia y su voluntad a Dios. Con todo su ser, el hombre da su asentimiento a Dios que revela. Estas respuesta es llamada por la Escritura "obediencia de la fe".

16. ¿Qué es obedecer en la fe?. Es someterse libremente a la palabra escuchada, porque su verdad está garantizada por Dios, la Verdad misma.
¿En quién creemos?. Solo en Dios. El Catecismo enseña que "no debemos creer en ningún otro que no sea Dios, Padre,Hijo y Espíritu Santo" (178). Y esto porque "creer" entraña una doble referencia: a la persona (a quien creo) y a la verdad (que creo): a la verdad por confianza a la persona que atestigua.
Teniendo en cuenta esto advertimos la fuerza de la siguiente afirmación del Catecismo: "La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios (referencia a la persona) y es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado (referencia a la verdad) (150).
Esta referencia a Dios Padre comporta una referencia a Cristo (151) y al Espíritu Santo (152).

17. La fe, que es una gracia, es también un acto humano. Aunque un poco largo, vale la pena transcribir el texto completo del número 154 del Catecismo: "Sólo es posible creer por la gracia y los auxilios interiores del Espíritu Santo. Pero no es menos cierto que creer es un acto auténticamente humano. No es contrario a la libertad ni a la inteligencia del hombre depositar la confianza en Dios y adherirse a las verdades por El reveladas. Ya en las relaciones humanas no es contrario a nuestra propia dignidad creer lo que las otras personas nos dicen sobre ellas mismas y sobre sus intenciones, y prestar confianza a sus promesas (como, por ejemplo, cuando un hombre y una mujer se casan), para entrar así en comunión mutua. Por ello, es todavía menos contrario a nuestra dignidad presentar por la fe la sumisión plena de nuestra inteligencia y de nuestra voluntad al Dios que se revela y entrar así en comunión íntima con El".

18. La fe es un conocimiento cierto porque se funda en la Palabra de Dios pero trata de comprender, por eso suscita la búsqueda que intenta comprender mejor lo que le ha sido revelado. Es un acto libre. Nadie debe estar obligado, contra su voluntad a abrazar la fe porque el acto de fe es voluntario por su propia naturaleza.

19. La fe es un acto personal. Pero no es un acto aislado, nadie puede creer solo. Nadie se ha dado la fe a sí mismo, como nadie se ha dado la vida a sí mismo. Cada creyente es un eslabón en la gran cadena de los creyentes. La Iglesia es la primera que cree, y así conduce y alimenta la fe.

20. La salvación viene sólo de Dios; pero puesto que recibimos la vida de la fe a través de la Iglesia que nos da el bautismo, ella es nuestra madre y, porque es nuestra madre, es también la educadora de nuestra fe. Ella nos enseña qué debemos creer y nos educa en la fe.
¿Porqué le creemos a Dios?. A causa de la autoridad de Dios mismo que revela y que no puede engañarse ni engañarnos. "Sin embargo, para que el homenaje de nuestra fe fuese conforme a la razón, Dios ha querido que los auxilios interiores del Espíritu Santo vayan acompañados de las pruebas exteriores de su revelación. Los milagros de Cristo y de los Santos, las profecías, la propagación y la santidadd de la Iglesia, su fecundidad y su estabilidad que muestran que el asentimiento de la fe no es en modo alguno un movimiento ciego del espíritu" (156)

21. Según todo lo hasta aquí afirmado, que resume lo enseñado por la Iglesia en su Catecismo, el cristiano presta su asentimiento de fe a lo que la Iglesia enseña como expresión de la Revelación pública y que se contiene en la Sagrada Escritura y en la Tradición que es explicitada y explicada en su Magisterio.

22. Lo que es contenido de revelaciones privadas no puede exigir el mismo nivel de adhesión. De hecho, la Iglesia sólo se pronuncia desde la prudencia pastoral y según lo ya indicado en el Nro. 14 de este informe,página 4.